Este cheesecake vasco quemado de matcha combina una textura ultra cremosa con notas de caramelo y un toque de té verde con carácter. Su superficie profundamente tostada contrasta de maravilla con el interior verde vibrante. Un poco más ligero que el cheesecake tradicional, es fácil de preparar y perfecto para impresionar a sus invitados.
Ingredientes:
Para el cheesecake:
- 250 g de queso crema (tipo Philadelphia, sin reducir en grasa)
- 150 g de azúcar
- 3 huevos grandes
- 250 ml de nata líquida para montar (36–38% de materia grasa)
- 20 g de harina (tipo repostería) + 10 g de maicena
- 2 cucharadas de matcha matcha ceremonial ecológico
- 1 pizca de sal
Preparación:
Paso 1: Preparar los ingredientes
- Precaliente el horno: Precaliente el horno a 200°C durante al menos 30 minutos. Mientras tanto, deje que el queso crema, los huevos y la nata vuelvan a temperatura ambiente.
- Mezcle los ingredientes: En un bol grande, bata el queso crema con el azúcar hasta obtener una crema lisa. Añada los huevos uno a uno, mezclando bien tras cada incorporación. Incorpore la nata y, a continuación, tamice la harina, la maicena y el matcha. Mezcle suavemente para evitar grumos.
Paso 2: Horneado del cheesecake
- Vierta la mezcla: Forre un molde de 15 cm de diámetro con papel de horno, dejando que sobresalga por los bordes para contener la masa al subir. Vierta la mezcla en el molde.
- Hornee: Hornee durante unos 30 minutos, hasta que la parte superior quede bien tostada y caramelizada, pero el centro siga ligeramente tembloroso.
Paso 3: Enfriado
- Deje enfriar: Saque el cheesecake del horno y déjelo enfriar a temperatura ambiente entre 2 y 3 horas. Después, refrigérelo al menos 4 horas antes de servir.
Consejo:
Para un cheesecake de matcha perfectamente liso, evite batir en exceso para no incorporar demasiado aire. También puede dar unos golpecitos suaves al molde antes de hornear para liberar burbujas atrapadas.
Interés nutricional:
El matcha es rico en antioxidantes y aporta un extra de energía natural. Este cheesecake combina sus beneficios con la suavidad del queso, logrando una textura ligera y fundente.
¿Cuándo disfrutarlo?
Ideal para una ocasión especial o como postre en una comida con amigos. Se conserva muy bien y puede prepararse con antelación para tenerlo listo al momento de servir.
Tipo de dieta:
Este cheesecake contiene lácteos y huevos, pero puede adaptarse con alternativas sin lactosa si tiene restricciones alimentarias.

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